¿Qué es un modelo financiero y para qué sirve?

Un modelo es una versión econométrica, simplificada e idealizada de la realidad de una empresa. La finalidad de un modelo financiero es representar la realidad de la forma más simple posible sin dejar de ser un reflejo realista de la situación de la empresa, y de este modo permitir proyectar los estados financieros de la empresa sobre la base de datos actuales e históricos.

La finalidad es plasmar la realidad de la empresa en un modelo abstracto que facilite una imagen transparente de la situación global de una empresa. 

El modelo financiero es importante tanto para la empresa como para el inversor. La empresa necesita tener una visión clara de su negocio. El inversor necesita saber en dónde mete su dinero.

Todas las empresas necesitan un plan de negocio para organizarse. Pero desde el momento en el que entra financiación externa, sea por crédito o por inversión, el modelo financiero se convierte en un instrumento imprescindible para la planificación.

Especialmente cuando entra financiación externa en una empresa, los inversores esperan una presentación transparente, completa y correcta de la situación financiera, especialmente de la proyección de la situación de ingresos, capital y liquidez. Los inversores sólo invierten su dinero si están convencidos de que la empresa podrá rentabilizar su inversión.

En muchos escenarios en los que hay que tomar decisiones de negocio relativas a compras, proveedores, ventas o inversiones, el modelo financiero puede ayudar a comprender mejor el impacto de cualquier decisión en la estructura financiera de la empresa. Permite jugar con diversos escenarios, cambiando variables como costes, ingresos o intereses, mostrando una proyección con las consecuencias que puede tener una decisión en temas básicos.

Al ser un modelo abstracto, se puede simular escenarios antes de tomar una decisión y naturalmente esto ayuda a tomar las decisiones correctas y no empantanarse con decisiones irracionales.