¿Cómo anticiparnos a una situación de tensión financiera?

Está en camino y lo sabemos… Lo saben los políticos, lo saben los economistas, lo saben los dueños de pequeños negocios, lo saben los recién incorporados en el mercado laboral, y los que no son recién incorporados, lo saben los universitarios. Una nueva crisis se asoma a las puertas de España.

Llegan tiempos muy difíciles para los dueños de pequeños negocios. Llegan tiempos de acumulación de perdidas, llegan tiempos de necesidad de generar flujo de caja en nuestras empresas, llegan tiempos de tener listas estrategias alternativas para combatir los casos de estrés. Llego el momento de pensar cómo podemos evitar una situación de crisis económica.

Evitar la tensión financiera es posible y necesario si quieres garantizar la viabilidad de tu negocio. En este post voy a intentar darte algunos consejos para lograrlo.

 ¿Cómo analizar el estado financiero de tu empresa?

La clave de la anticipación a la tensión financiera consiste en el conocimiento y análisis de la estructura financiera de la empresa. Debemos conocer a la perfección nuestra empresa, las necesidades que tiene para poder satisfacer nuestros objetivos, que periodos son más flojos y cuales más fuertes. Pero sobretodo, para poder tener una estrategia lógica y competitiva. En este punto nos fijaremos en diversos datos:

 o  Activos. Son los bienes, derechos, mercancías, dinero y cantidades pendientes de cobro, entre otras. Se divide en No Corriente y Corriente, según la facilidad que tiene en convertirse en dinero.

  • Activo No Corriente: Son nuestros activos inmovilizados. Esto nos revela que la empresa invierte en inmovilizado, no quedando sus activos y tecnología obsoletos.
  • Activo Corriente: En este caso debemos analizarlo en relación al pasivo corriente, ya que es imprescindible mantener un fondo de maniobra positivo. La composición del activo corriente tiene que ser lo más líquida posible. Es decir, puro “cash”.

 o  Pasivo. Se refiere a las deudas de la empresa (créditos bancarios, facturas sin pagar, etc.). Se divide en No Corriente y Corriente, en función de si vence en un plazo inferior o superior a un año.

  • Pasivo No Corriente: Lo ideal sería que la empresa consiga financiar parte de su actividad a corto plazo con deuda a largo plazo, dotando de tranquilidad a la compañía ante posibles momentos de tensión en tesorería. No siempre la mejor estrategia es la autofinanciación.
  • Pasivo Corriente: Se compone por nuestras obligaciones con terceros en un periodo inferior al año, por lo que un volumen alto de los mismos puede generar tensiones a corto plazo.

  o  Patrimonio neto. Es la diferencia entre el activo y el pasivo, que muestra el valor real de la empresa. Es nuestro Capital Social, nuestras Reservas (Legales y Voluntarias), los Dividendos, etc.

  o Fondo de maniobra. Es la capacidad de una empresa en hacer frente a los pagos a los que está obligada en el corto plazo (menos de un año). Un Fondo de Maniobra negativo mantenido en el tiempo podría llevar a la compañía a una situación de concurso de acreedores. Aquí podemos beneficiarnos del Ratio de Cobertura al Servicio de la Deuda, ya que nos indicara cuantas veces podremos hacer frente a la deuda adquirida en un momento especifico y esto nos ayudara a planificarnos.

  o Fondos propios (Tesorería): No solo son importantes para autofinanciarnos y contrarrestar los Resultados Negativos de Ejercicios Anteriores. Sino que también es clave para la imagen que proyecta la compañía. Debemos destinar parte de los dividendos a la tesorería, para tener un crecimiento de los mismos a lo largo del tiempo. Esto transmite confianza en el proyecto por parte de los accionistas y da una imagen de estabilidad al exterior, ya que parte de los beneficios obtenidos permanecen en la compañía.

  o Resultado del ejercicio. La cuenta de pérdidas y ganancias será la que muestre el resultado de la empresa al final de cada ejercicio. El Resultado del Ejercicio aparece después de dotar nuestras Reservas Legales. Este dato nos indica si vamos a recibir “money, money” o la hemos liado “petusa”, porque no vamos a recibir dividendos.

¿Cuándo tenemos tensión financiera?

 Existen varios niveles de equilibrio dentro de una empresa.

1.    Tenemos una empresa estable, cuando la financiación de la empresa proviene de sus propios fondos y podemos cubrir las inversiones que queremos realizar con nuestro patrimonio neto.

2.    Tenemos una situación financiera normal, cuando el activo circulante es superior al pasivo circulante. Pero puede que en algún momento algo falle. Esto no quiere decir que no se pueda producir una tensión financiera.

3.    Tenemos inestabilidad financiera, cuando la empresa no es capaz de enfrentarse a sus obligaciones de pago a corto plazo. En este momento sabemos que algo está fallando dentro de nuestra estructura financiera.

Cuando nos encontramos en el tercer punto, nos encontramos principalmente con dos problemas.

  •  Problemas Operativos. Son los que se relacionan con el funcionamiento normal de la empresa (roturas de stock, excesos de producción, una plantilla excesiva, una oferta de productos muy amplia, etc.)
  • Problemas Financieros. Son los que afectan a la estructura financiera de la empresa como la falta de liquidez o la reducción del flujo de caja.

 Los problemas financieros ocasionan una situación de tensión muy gorda, y para solventarlos debemos de averiguar de dónde vienen. Normalmente suelen estar en algunos de estos puntos:

–      Sacar del negocio dinero para gastos personales.

–      Manejo inadecuado de los créditos y las cobranzas.

–      Desconocimiento del verdadero estado financiero de nuestra empresa.

–      Mala gestión en materia de endeudamiento y liquidez.

–      Mala gestión de fondos.

–      Haber establecido unos objetivos y expectativas poco realistas.

–      Deficientes sistemas para la toma de decisiones y solución de problemas.

–      Crecimiento no planificado.

–      Inexistencia de estrategias alternativas.

–      Inexistencia de un Plan de Negocio.

 ¿Cómo podemos solucionar esto?

Seguramente lo primero que se os ocurre es solicitar una deuda. Sea una deuda a Largo Plazo como una Línea de Crédito. Pero esto significa que nuestra deuda se va a aumentar aún más. Vamos a tener que pagar unos intereses mayores y nuestro verdadero problema es la falta de flujo de caja. Por lo tanto, pedir una deuda no nos soluciona nada.

 En cambio:

  •  Podemos elaborar un plan de tesorería. Esto nos ayudará a hacer previsiones de entrada y salida de dinero durante un periodo de tiempo determinado. Y como hemos dicho antes, dará una imagen mucho más estable.
  • Podemos solicitar un factoring. Esto consiste en ceder nuestro crédito (facturas pendientes de cobro) a una entidad financiera, a cambio, de pagarles unos honorarios.
  • Intentar pedir un descuento de pagarés. En este punto, una entidad financiera nos anticipa el importe de un pagaré, a cambio, de pagarles unos intereses y una comisión.

Pero esto, al fin y al cabo, es como vendarnos una brecha. Podemos contener la hemorragia, pero si no cosemos no vamos a arreglar nada. Lo que de verdad deberíamos de hacer es:

  • Elaborar nuevas estrategias para generar ventajas competitivas. Y poder volver a tener flujo de caja.
  • Elaborar estrategias alternativas para anticiparnos a los casos de tensión financiera.
  • Desarrollar un plan de negocio donde tengamos una visión totalmente transparente de nuestra empresa.
  • Usar herramientas de asesoría especializadas. Ya que nuestro objetivo es generar valor a largo plazo para asegurar nuestra permanencia en el mercado. Dicho de otra forma, tener un crecimiento planificado y poder contestar con antelación a la hipótesis “¿qué pasaría sí?”

¿Cómo te ayuda Porters Group frente a la inestabilidad financiera?

Lo primero que hacemos es plasmar de una forma visual e intuitiva el esqueleto de nuestra empresa. De esta forma obtendremos una visión totalmente transparente de ella. Al ser una visión totalmente transparente en un lenguaje internacional “las matemáticas”, podremos averiguar por qué se está produciendo una situación de tensión financiera. Si no tenemos una visión global de nuestro negocio, nunca sabremos de qué circunstancias partimos y a donde nos queremos dirigir.

Una vez llegado a este punto, significa que hemos construido, diseñado y estructurado un modelo financiero de última generación para nuestra empresa. De esta forma podremos identificar, estimar y predecir el comportamiento de las variables económicas.

Estudiaremos el comportamiento económico-financiero de nuestra PYME o Startup, y diseñaremos la estructuración óptima de financiación. De esta forma, averiguaremos cuál es el verdadero estado financiero de nuestra empresa. Y así, podremos elaborar una estrategia frente a la gestión de endeudamiento, liquidez y fondos.

Elaboraremos un Cuadro de Mandos y Reportings de Gestión adaptados a la necesidad del cliente, esto nos permite ver la evolución de resultados en función de hipótesis a tiempo real. Así sabremos las necesidades que nos pide nuestra empresa, para poder cumplir los objetivos que nosotros le ponemos. Pero sobretodo tendremos un crecimiento planificado y sabremos con antelación si algo va a ir mal.

Gracias a esto, simplificaremos enormemente el riesgo a la hora de tomar decisiones. Ya que siempre podremos simularlas antes de decidir si las implementamos o no. Viendo en nuestros modelos econométricos si la idea es rentable o nos vamos a empantanar.

Una vez tengamos clara la estrategia que debemos seguir, simularemos un caso estrés. En este punto, nos pondremos en lo peor, simularemos una inestabilidad financiera gorda. De este modo, podremos simular una estrategia alternativa para este momento, y estar preparados por si dicho caso llegara.

Y, sobre todo, os aconsejaremos y guiaremos en todo momento durante el trayecto de vuestra empresa. Ya que creemos que es la clave del éxito. No sirve de nada hacer todo esto si luego no se implementa bien o no se le hace caso.

Y muchas más cosas, pero voy a parar ya de escribir, porque cada empresa es su mundo y tiene sus necesidades. Y justo eso es lo bonito de a modelización financiera, que cada empresa es un mundo nuevo al que adentrarse.

Siempre os podréis poner en contacto con nosotros sin ningún tipo de coste o compromiso. Nosotros os ayudaremos a terminar con esa inestabilidad financiera. Pero sobretodo os enseñaremos a entender el esqueleto de vuestra empresa, y desarrollaremos las mejores estrategias y planes de negocio.

¡Porque juntos vamos a cambiar las reglas del juego!